lunes, 5 de octubre de 2020

Semana Mundial del Espacio 2020

4 al 10 de octubre: Semana Mundial del Espacio 
El 4 de octubre de 1957, Rusia puso en órbita el primer satélite artificial de la historia, el Sputnik 1, siguiéndole apenas un mes después, el 3 de noviembre, el lanzamiento del Sputnik 2, que ya llevaba abordo a la recordada perrita Laika.
No hace falta aclarar, que le siguieron un sinnúmero de satélites, tanto de origen ruso como norteamericano, para que luego, paulatinamente se sumaran toda Europa unida en la ESA -Agencia Espacial Europea-, China y Japón en los lanzamientos, aunque muchos más, comenzamos (R. Argentina incluida) a construir en gran parte satélites, tanto científicos como de comunicaciones.

En el caso de la R. Argentina, desde los ’90 con la línea de los SAC -Satélite Aplicaciones Científicas- y con los redituables ArSat de comunicaciones y algún que otro instrumento científico para aprovechar espacio excedente, además de los conocidos SAOCOM que actualmente orbitan y estudian la Tierra.
En el mundo, se pasó de los satélites a naves espaciales capaces de llevar seres humanos al espacio y hasta la Luna y traerlos sanos y salvos a la Tierra.

Sondas espaciales de todos los orígenes pueblan el Sistema Solar estudiando todo, llegando incluso, a sus confines, tal el caso de las Viajero 1 y 2.

Pero para el común de la gente, esto son aspectos “alejados de nosotros” y muchos lo ven como un mero “malgasto de dinero”, sin conocer la inmensa cantidad de beneficios derivados de las investigaciones relacionadas a estas misiones que nos rodean a diario.

Desde la cocina, a la medicina. Mecánica, meteorología, comunicaciones, biología y tantas otras cosas más, se vieron mejoradas gracias a la “conquista espacial”.

¿Cómo cree que se inventó la aspiradora de mano?

Por la necesidad de los astronautas de quitar de sus trajes el polvo al reingresar al módulo, los astronautas que fueron a la Luna (por cierto, si no lo recuerda, 12 personas caminaron por allí)

¿Y el scanner?

Para ordenar los millones de piezas que conformaban los descomunales cohetes Apolo

¿Y el popular formato mp3?

Para solucionar una importante falla en la antena principal de la sonda espacial Galileo, la que luego, con mucho éxito, investigó a Júpiter orbitándolo por 8 años.

¿Y los filtros purificadores de agua que se utilizan en zonas de desastre?

De los filtro elaborados para las naves espaciales, al igual que los de aire. 
Podríamos continuar por semanas enumerando ejemplos.

Por estas razones, en 1999, la ONU -Organización de Naciones Unidas- sugirió establecer una fecha al año, para acercar toda esta información a la población en general y se eligieron como fechas para hacer una semana mundial, el 4 de octubre, por lo ya dicho, y el 10, por ser el día en que en 1967 se firmó el Tratado para el Uso Pacífico del Espacio.

Una semana para descubrir, aprender y sorprenderse, este año, bajo el lema “los satélites mejoran la vida”.

No la dejen pasar. 

Por cierto, si mejoran las cafeteras a cápsulas, se lo debemos a las que se perfeccionaron para la Estación Espacial Internacional (ISS) y la astronauta italiana Samantha Cristoforetti, quién permaneció allí varios meses y no quería perderse de su “ristretto”, algo que luego también disfrutó el astronauta italiano Paolo Nespoli. 

¿Qué tal tomarse un café mirando la Tierra por la ventana… desde el espacio? 

(Astronautas/ISS) ESA/NASA
Sputnik 2, Uso libre, autor desconocido
SAOCOM: InVap/CONAE
Viajero: JPL

sábado, 26 de septiembre de 2020

La razón de la celebración de "La Noche Mundial de Observación Lunar"


El origen de la celebración se remonta al año 2009, cuando al finalizar la compleja misión Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (LCROSS, por sus siglas en inglés) que estudiaba a la Luna, se programó que en dos partes, precedida por una etapa del cohete, se estrellara en la superficie lunar el 9 de octubre de ese año, luego de haber elegido cuidadosamente el lugar para ver qué elementos químicos podían observarse en la nube de material que se generase. 

Una de las premisas era la confirmación de la presencia de hielo de agua, se eligió un cráter cercano al polo Sur de la Luna, Cabeus A, a cuyo fondo no llega la luz del sol, lo que permitiría conservarse el hielo, de existir allí. 

(Recordemos que la Luna no posee atmósfera, además de ser pequeña –una cuarta parte de tamaño de la Tierra- por lo cual, se le hace imposible retener agua en forma líquida, y en forma de hielo, dado la altas temperaturas que alcanza cuando da el sol en su superficie, hace imposible la conservación de hielo.)

Para el momento de los impactos programados, se pidió la colaboración de los aficionados del mundo que tuvieran la Luna visible, para que observaran y tomasen fotos recogiendo toda la información posible.

Al año siguiente, surgió la idea de celebrarlo uniendo nuevamente todo el mundo, en … una noche de observación lunar.

Cada año varía la fecha de la observación, buscando el mejor momento de la fase lunar y altura de la misma para facilitar su observación, siendo este año, el sábado 26 de septiembre.

Observar por primera vez… o ya cientos de veces.

La observación de la Luna a través de telescopios, siempre sorprende, tanto a los “primerizos”, quienes no pueden creer la “cantidad de cráteres que ven”, como a los más avezados que nunca se cansan de verla.

Su rico terreno, hace que siempre se “descubran” sombras nuevas, relieves y accidentes, aunque también, están los preferidos de los aficionados y adeptos a la fotografía lunar, como los Montes Apeninos, o buscar el momento exacto en que la iluminación hace que por los juegos de luces y sombras, parezca surgir una “X”, también conocida como “X de Werner” (también “la carita feliz”, Mikey, etc.; todo depende de la imaginación de cada uno) sólo por mencionar algunos de los atractivos.

Pero debemos destacar, que la misión incluyó otra parte, la LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) que orbita a la Luna hasta hoy, obteniendo imágenes de la superficie con increíble definición , las que incluyen, la ubicación de los restos dejados en la Luna por cada una de las 6 misiones Apolo que allí llegaron. (También fueron ubicadas por la sonda india Chandrayan 1)

Pero más allá de la invitación de la NASA y demás entidades astronómicas por el aniversario, la Luna siempre es y será motivo de curiosidad, imaginación y emotividad, por eso, cada día, celebremos a la Luna.

Para celebrar mirando, armando, compartiendo: https://achernarastronomia.blogspot.com/p/noche-mundial-de-observacion-lunar.html

Imagen: LROC WAC, NASA/JPL

Fuentes NASA/JPL

Recopilación y textos: Claudia C. Pérez Ferrer/Achernar

lunes, 7 de septiembre de 2020

El último planeta en oposición

Así será, este viernes 11 de septiembre, cuando a las 17.25 hs argentina (20.25 hs Tiempo Universal) Neptuno se encuentre en oposición, lo que algunos recordarán, significa que en ese momento, se encuentran exactamente en lados opuestos a la Tierra, el sol y Neptuno.


Antes que nada, aclaremos que este gran planeta no es visible a simple vista, dado que su magnitud (brillo) en los días de la oposición (previos y posteriores) será de 7.8, es decir, por debajo de lo observable a ojo desnudo.

Con instrumentos, tampoco es tarea sencilla, ya que hay que ser conocedor y/o tener experiencia para poder distinguirlo de las estrellas de fondo, aunque cuando se logra ubicarlo, puede notársele un ligero tinte azulado-verdoso.

Vamos a los datos en pocas palabras.
(Redondeando las cifras)

Actualmente, Neptuno es el 8º y último planeta en distancia al sol dentro de nuestro sistema solar, ya que en agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional, reclasificó a Plutón dentro de una nueva categoría de cuerpos)

Fecha del descubrimiento: en 1846 (aunque hay toda una historia y debate sobre su real descubridor, digna de una telenovela.)

Diámetro: 49.500 km (lo que equivale a unas 4 veces el diámetro terrestre)

Grupo: gigantes gaseosos (Está compuesto por gases en diferentes estados –básicamente, hidrógeno y helio- pero no hay superficie sólida en la que hacer pie allí.)

Tiene múltiples tenues anillos.
Anillos Neptuno por la sonda Viajero (JPL/NASA)

Lunas: 14 hasta la fecha, siendo Tritón las más grande, “alocada” y conocida por todos. Tritón, es la única luna de gran tamaño que se conozca, que tiene una órbita alrededor de su planeta, en sentido contrario a la rotación de éste.


Rotación: (“día”) 16 hs

Traslación: (“año”) 164 años terrestres.

Distancia en esta oposición: 4.327 millones de km.

En tiempo luz: 4 horas. La luz que vemos en ese momento –en caso de verlo- habrá demorado 4 hs en llegar a nosotros. ¿Van teniendo idea de por qué no lo vemos a simple vista?)

Magnitud: 7.8 (la máxima que puede alcanzar es de sólo 7.7)

Estrellas de fondo: de la constelación de Acuario (el aguador), lugar en el que permanecerá hasta abril de 2022. (Recuerden que le lleva 164 años completar una vuelta al sol, lo que hace que permanezca varios años dentro de los límites de cada constelación)

Aquí compartimos algunas imágenes logradas por el Telescopio Espacial Hubble (Imagen 4 en una, NASA/ESA) y la sonda Viajero 2 (Voyager- JPL/NASA) en la que puede verse a Tritón de cerca y un casi contraluz de Neptuno y Tritón, en la “despedida” de la sonda Viajero 2 de los encuentros planetarios.

¿Alguna referencia de ubicación en el cielo?
Como ya dijimos, la estrellas de fondo son muy tenues, por lo que el único dato que se nos ocurre, es que el 29 de septiembre, la Luna estará, digamos, dentro de la zona en la que se encuentra.

Para aprender, compartir y sorprenderse.

Recopilación de datos y textos: Achernar

martes, 25 de agosto de 2020

El 29, Ceres en oposición. (Para conocedores)


El próximo sábado 29, Ceres, el hoy planeta enano, anteriormente, primer asteroide en ser descubierto, se encontrará en oposición, es decir, en el lado opuesto al sol, respecto a la Tierra.


Con una magnitud de 7.7, no es observable a simple vista y complejo de ubicar con instrumentos si no es muy ducho en el tema.

Actualmente, a una distancia de unos 300 millones de km, se encuentra cruzando la constelación de Acuario (el aguatero), a unos 6° de Fomalhaut, la principal estrella de la constelación de Pez Austral, la que tiene una magnitud (brillo) de 1.23, lo que la convierte en una de las 20 estrellas más brillantes del cielo.

Volviendo a Ceres digamos que fue, por aquel entonces, el primer asteroide descubierto, por el padre Giuseppe Piazzi, el 1° de enero de 1801, pero con sus casi 1.000 km de diámetro y mostrar un equilibrio hidrostático, en 2006 fue reclasificado como planeta enano, dado la decisión votada en la correspondiente Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, de crear una nueva clasificación para cuerpos de tamaño intermedio, entre asteroide y planeta, algo que causó gran revuelo, ya que el casi protagonista del debate, era Plutón, y muchos interpretaron que era “degradarlo” (como si realmente fuese más importante ser planeta que asteroide o cometa…) al crear esta nueva categoría de cuerpos en el sistema solar y más allá. 

Ceres, fue cuidadosamente estudiado por la sonda espacial Dawn, (JPL/NASA) la que lo orbitó entre marzo de 2015 y noviembre de 2018, pudiendo realizarse un detallado mapa de su superficie, entre otras muchas cosas, las que permiten conocer mejor el origen del propio sistema solar.

Uno de los aspectos más llamativos dentro de lo observado, son unos “puntos brillantes”, como le llaman, los que resultaron ser, zonas con abundancia de carbonatos, los que reflejan muy bien la luz solar.

Una de las Imágenes nos muestra el limbo de Ceres, con dos puntos brillantes dentro del cráter Accator, obtenida el 14 de agosto de 2018, desde una distancia de 1.849 km.


La otra, una impresionante vista del interior del cráter, en el que pueden verse diversidad de pequeños cráteres, fracturas y desmoronamientos. 


Carta de visibilidad, para un mes, con ubicación y magnitud


Fotos: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA)
Piazzi y libro: de archivo
Recopilación, información y textos: Achernar
Mapa de ubicación: Achernar

sábado, 25 de julio de 2020

Ping-pong de preguntas y respuestas sobre C/2020 F3 (NEOWISE)

¿Hacia dónde mirar?
Muy, muy bajo hacia el oeste noroeste

¿Cuándo?
Desde que oscurece, a partir de este fin de semana. (Estará muy bajo –dependiendo de la latitud del observador- y se ocultará enseguida)
José J. Chambó Bris/www.cometografia.es, sacada el 05 de julio de 2020, desde Altos de Salomón, Valencia (España).
¿Será fácil de ver?
No. Por dos motivos: uno, que estará muy bajo sobre el horizonte, así que desde la ciudad, edificios y arboledas más la gran cantidad del luces pueden impedirlo; segundo, nunca –o muy pocas veces se da- que un cometa visto directamente, se vea igual que en las fotos, y menos, hoy día en que las fotografías son tratadas digitalmente de mil modos diferentes.
Paciencia.
Calma y dejar que la vista se acostumbre –dilaten las pupilas- para ubicarlo.

¿Cuál es el mejor lugar para verlo?
En las zonas periféricas de las ciudades, las rurales, por tener cielos más oscuros (menos luminarias) y horizontes despejados.

Pero recuerden mantener en todo momento el distanciamiento social debido al Coronavirus.

Ficha técnica:

-Nombre: C/2020 F3 (NEOWISE)

-Fecha de descubrimiento
: 27 de marzo de 2020

-Tamaño:
unos 5 km de ancho, por lo cual, es catalogado como “grande” (Aclaramos que el famoso cometa Halley, por ejemplo, mide 16 km)

-Es un objeto oscuro: al igual que el cometa Halley, está cubierto por finísimo polvo oscuro, similar al hollín.

-Edad aproximada: 4.600 millones de años (alrededor que la misma del sistema solar)

-Perihelio (punto más cercano al sol): 3 de julio 2020

-Perigeo (punto más cercano a la Tierra): 23 de julio, 2020

-Distancia a la Tierra en ese momento: 103.502.000 de KM

-Período orbital: 6.766 años.

-Tipo de órbita:
retrógrada –movimiento contrario al de la órbita de los planetas en el sistema solar- y casi parabólica. (No regresará)
José J. Chambó Bris/www.cometografia.es, sacada el 05 de julio de 2020, desde Altos de Salomón, Valencia (España)
Más datos 
El cometa, ya pasó por su perihelio (punto más cercano al sol) el último 3 de julio y ha pasado por la mínima distancia a la Tierra (103 millones de km) el 23 de julio, y ahora se encamina a salir del sistema solar mientras continúa siendo estudiado por profesionales y aficionados de todo el globo.

¿Por qué “NEOWISE”?
Es el nombre un observatorio espacial destinado, justamente, a la búsqueda de asteroides y cometas que orbitan “cercanos” a la Tierra.

NEOWISE, es el acrónimo por sus siglas en inglés de Explorador de Infrarrojos de Campo Amplio de Objetos Cercanos a la Tierra


Diagrama de la órbita que sigue este cometa. (JPL/NASA)

¿Y esa nomenclatura de “C/2020 F3” qué significa?
Indica la “C” que se trata de un cometa; obviamente, 2020, el año de su descubrimiento, “F” es la que indica el orden de la quincena del año, en este caso “F” corresponde a la segunda quincena de marzo y por último “3” es el orden de descubrimiento dentro de dicha quincena.

¿Hay que utilizar instrumentos para verlo?
Según la calidad de cielo, se vería a simple vista (si las nubes nos dejan…), pero si cuentan con prismáticos, es muy bueno. Quienes sean novatos y cuenten con un telescopio, les recomendamos utilizar el menor aumento, ya que es el mejor modo de verlo y apreciarlo en detalle.

¿Por qué en las fotos se les ven “dos colas” a los cometas?
Porque los cometas, son “bolas de hielo sucio” como las definió el astrónomo norteamericano Alfred Whipple, que al acercarse al sol, se calientan y el hielo -de diversos gases- se sublima (pasa de sólido a gaseoso sin estado intermedio), entonces el sol por radiación y el llamado “viento solar” impulsa el polvo formando la cola más ancha y blanca, mientras que gases ionizados (por interacción con el viento solar) se ve en las fotos, en tonalidad azulada y es rectilínea.

Para tener en cuenta
Por todo lo antes dicho, la cola del cometa siempre apunta a la dirección contraria al sol, por lo que, aunque suene algo extraño, cuando el cometa se acerca, el núcleo va delante y la cola detrás, pero cuando se aleja, la cola va delante y el núcleo detrás.


Recopilación de datos y textos: Claudia C. Pérez Ferrer / Achernar
Fuentes: JPL/NASA- ESA + programas planetarios.
Fotos: José J. Chambó Bris/www.cometografia.es, sacada el 05 de julio de 2020, desde Altos de Salomón, Valencia (España). 

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lunes, 20 de julio de 2020

Y ¿dónde está el cometa? ( C/2020 F3 –NEOWISE- )

¿Dónde podríamos verlo?

Mucho se habla y espera de este cometa, aquí compartimos una completa infografía con la trayectoria que tendrá en el cielo, tal como se verá desde la latitud de Mar del Plata (38° sur -redondeando-), marcando la posición cada dos días.

Les recordamos, que no será fácil de ver y que a medida que se aleja, perderá brillo.
El cometa, que ya pasó por su perihelio (punto más cercano al sol) el último 3 de julio, ha pasado por la mínima distancia a la Tierra (103 millones de km) el 23 de julio, y ahora se encamina a salir del sistema solar mientras continúa siendo estudiado por profesionales y aficionados de todo el globo. 
Foto: Gerald_Rhemann  Objeto: Cometa C / 2020F3 NEOWISE 19 07 2020  Fecha: 19 07 2020 UT 21h02m Ubicación: Martinsberg, Baja Austria Telescopio: Canon Teleobjetivo f 2.8 detenido en f 4.0 Cámara: FLI PL 16803 Montaje: ASA DDM 60 Tiempo de exposición: LRGB: 6 / 2/2/2 min. cada
Autor: Gerald_Rhemann
Objeto: Cometa C / 2020F3 NEOWISE 19 07 2020
Fecha: 19 07 2020 UT 21h02m
Ubicación: Martinsberg, Baja Austria
Telescopio: Canon Teleobjetivo f 2.8 detenido en f 4.0
Cámara: FLI PL 16803
Montaje: ASA DDM 60
Tiempo de exposición: LRGB: 6 / 2/2/2 min. cada


Justamente, parte de estos estudios están siendo realizados con el instrumento que lo descubrió, el observatorio espacial NEOWISE (Explorador de Infrarrojos de Campo Amplio de Objetos Cercanos a la Tierra), al observarlo en infrarrojo puede inferirse que tiene un tamaño de unos 5 km de ancho, lo que lo coloca dentro de un rango de “grande” (aunque el famoso cometa Halley tiene unos 16 km de largo) y sumando las observaciones terrestres, se deduce que está recubierto de fio polvo oscuro, semejante al hollín (acotamos, al igual que el Halley) producto de los restos de su lejana formación, junto al sistema solar, es decir, 4.600 millones de años, según explica Joseph Masiero, investigador principal adjunto de NEOWISE, del JPL de la NASA, ubicado en el sur de California.
Según comentan, probablemente, su gran tamaño es lo que le ha permitido sobrevivir al perihelio, ya que muchos cometas no soportan la temperatura y presión de los gases que se subliman, por lo que se fragmentan, perdiéndose de vista o bajando notablemente el brillo.

En este caso, parece haber “sobrevivido” y estas eyecciones de gases y polvo le están generando una interesante cola (por su extensión) y alguna que otra variación en el brillo.

Recordamos desde el hemisferio sur, y dependiendo de la latitud del observador, para los días 24 o 25 de julio, con muy buen cielo y horizonte despegadísimo, podría comenzar a ser visible a medida que el sol se oculte y el cielo oscurezca.

Eso sí. Se ocultará al poco rato.

C/2020 F3 (NEOWISE) se estará despidiendo, luego de su paso por el sistema solar, en un largo, largo viaje que le demandará, nada más ni nada menos, que casi 7.000 años para su regreso.

ACLARACIÓN IMPORTANTE:
Para los que recién se inician y “curiosos del cielo”, siempre tengan presente que nunca un cometa se ve a simple vista igual que en las fotografías. Su luz es muy tenue y nuestros ojos no llegan a captarla completamente, a diferencia de las fotos que por sensibilidad o por estar “trabajadas” (apilados, darks, lights, etc.) se realza notablemente la imagen.

No se decepcionen 

Fuente: JPL
Recopilación de datos, infografía y textos: Achernar

Un regalo para la vista
Aquí una de las cientos de imágenes que están captando aficionados a la astronomía y la fotografía, más los profesionales, de este espléndido cometa.

En este caso, la fotografía que comparte la gente de la ESA –Agencia Espacial Europea- tomada por Javier Manteca (https://www.instagram.com/jmanteconan/?hl=es) desde la ciudad de Madrid (España) en la que además del cometa, puede verse una línea blanca cruzando la fotografía, que es el trazo de un paso de la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés)

La imagen fue lograda en el amanecer del 11 de julio, mediante 17 tomas de 2,5’’ cada una, para lograr completar el trazo de la ISS.

Una imagen con un “intruso” que le da originalidad.
Foto: Javier Manteca
Fuente: ESA


Algo más sobre el cometa, pero desde el espacio
En este caso, tomado por el observatorio solar de la NASA, Parker Solar Probe, en el momento justo y desde el punto adecuado, el día 5 de julio, y aunque está sin procesar, se pueden ver claramente, las dos colas, a dos días de haber pasado por su perihelio (punto más cercano al sol) lo que lleva a que sean los momentos de mayor actividad.

(Debido al calor y radiación, se sublima mayor cantidad de material)
Tomada con el instrumento WISPR de Parker Solar Probe, instrumento que se utiliza para estudio de la atmósfera exterior del sol y el viento solar en visible, y aunque estaban con los tiempos ajustados, se hicieron un hueco para tomar esta foto, ya que la sensibilidad de la cámara, permite ver sutilezas como las colas del cometa, notándose la cola inferior (en la foto), que se ve más ancha y es la de polvo, mientras que la de arriba, más rectilínea, es la cola iónica. 

Créditos foto: NASA / Johns Hopkins APL / Laboratorio de Investigación Naval / Sonda Solar Parker / Brendan Gallagher
Fuente: NASA
Recopilación de datos y textos: Achernar

miércoles, 8 de julio de 2020

C/2020 F3 (NEOWISE) brilla esplendoroso

Una vez más, gracias al trabajo del austríaco Gerald Rhemann, nos deleitamos con la foto de un cometa, en este momento visible desde el hemisferio norte, muy bajo sobre el horizonte en el amanecer veraniego boreal.

Actualmente cruzando la constelación del Cochero, para la latitud de Mar del Plata lamentablemente, sale unos 30 minutos después del sol y en el ocaso, el cometa se oculta algo más de dos horas antes que el sol, por lo cual, es inaccesible.

Ubicado a la fecha a algo más de 145 millones de km de la Tierra, tiene una magnitud estimada por COBS en 1.6 y por JPL en 2.86, luciéndose para los aficionados del hemisferio norte, quienes no dan abasto a tomarle fotografías, pero nosotros, recurrimos al viejo conocido (y muy experto) Gerald Rhemann.

Recordemos que C/2020 F3 (NEOWISE) fue descubierto el 27 de abril de este año y tendrá su distancia mínima a la Tierra el próximo jueves 23 de julio, cuando pasará a 103 millones y medio de kilómetros de nosotros.

Pocos días después, podría verse muy bajo sobre el horizonte oeste, aún brillante, en los atardeceres del hemisferio sur, es decir, nosotros.
(Compartimos carta orientativa, generada por Achernar con SkyMap)

Eso sí.
Quienes puedan verlo no dejen pasar la oportunidad, ya que este cometa, tiene un período orbital de casi 7.000 años.

Los datos de captura que el autor comparte:
Fecha: 06 07 2020 UT 1h12m
Ubicación: Jauerling, Baja Austria
Telescopio: ASA Astrograph H8 "f2.9
Cámara: ASI ZWO 6200 Mono
Mount: ASA DDM 60
Tiempo de exposición: RGB 5/5 / 5 segundos + 3x 5 segundos Rojo para luminancia

Que lo disfruten.

Foto: Gerald Rhemann (gerald.rhemann@gmail.com)
Recopilación y textos: Achernar

jueves, 25 de junio de 2020

sábado, 20 de junio de 2020

Un fin de semana “solar”

Este sábado, a las 18.42 hs argentina (21.42 hs Tiempo Universal) será el solsticio de junio, invierno para el hemisferio sur; verano para el hemisferio norte.

Ese día, el sol al mediodía alcanza su punto más bajo sobre el horizonte –en el caso de Mar del Plata, es de 29°- esto hace que el sol permanezca menos tiempo sobre el horizonte (menos horas de luz solar) y sus rayos nos llegan en forma más sesgada, todo lo que sumado, hace que las temperaturas sean más bajas: es invierno.

Todo lo contrario ocurre en hemisferio norte, por ello allí, es verano.

Pero otro evento relacionado con el sol ocurrirá seis horas más tarde, a las 0.45 hs argentina del 21 (03.45 hs Tiempo Universal) ya que obviamente, no lo veremos, pero ocurrirá un eclipse anular de sol, eso que graciosamente, han dado en llamar “anillo de fuego”… bueno, antes el “anillo de fuego” hacía referencia a los volcanes ubicados alrededor del océano Pacífico, pero ahora, gracias algunos astrólogos y la prensa que busca títulos llamativos, se ha popularizado este nombre, algo que a nuestro entender, no es bueno, ya que ayuda a la confusión general, de quienes imaginan al sol como una “bola de fuego”.

Tema debatible.

Volviendo al eclipse en sí, se denomina “anular” porque dado la diferencia de tamaños reales entre el Sol y la Luna –recordemos que el sol es unas 400 veces más grande- hace que una leve diferencia en la distancia de la Luna –que está unas 400 veces más cercana a nosotros- haga que desde la perspectiva de la Tierra, alcance a cubrir el disco solar completamente, que es lo que ocurre en un eclipse total de sol, o “quede chico” dejando un anillo de sol sin cubrir. De allí su nombre.

Como ya dijimos no veremos absolutamente nada desde estas latitudes ya que será la medianoche en nuestro país, siendo visible centralmente, desde Asia –el punto más central se ubica en el norte de la India- aunque más o menos completo y nivel de cobertura por la Luna, se verán desde el centro de África, parte de Europa, océanos Índico y Pacífico. 

Se trata de un eclipse en el que el tiempo de anular será de apenas 38 segundos, aunque el eclipse completo, de principio a fin tendrá una duración de unas 6 hs.

Para los más fanáticos, ahora están de moda las transmisiones por internet desde observatorios y aficionados mostrando el evento al resto del mundo, aunque para ser completamente sinceros, nunca es igual verlo por una pantalla que ver un eclipse (o cualquier otro fenómeno) que directamente en el cielo.

Todo depende del gusto de cada uno.

Ahora, para ver el siguiente eclipse solar desde la R. Argentina, -recuerden que jamás debe observarse el sol sin la protección profesional adecuada, a riesgo de perder la vista- no falta tanto, apenas 6 meses, ya que el próximo 14 de diciembre, ocurrirá un eclipse total de sol, cuya centralidad (lugar desde el cual puede verse la totalidad por más tiempo) tendrá lugar al centro de nuestra Patagonia.

Obviamente, ya se preparan actividades y más de una aficionado está preparando sus bolsos para llegarse hasta allí.

No son cosas que se den todos los días…

Si no pueden viajar, desde Mar del Plata, veremos el sol cubierto en un 89%, en un eclipse que comenzará a las 12.07 hs y finalizará a las 15 hs locales.


¿Otros eclipses?
Bueno, no vale la pena ni decirlo, pero como siempre aparece alguien que quiere llamar la atención y lo mencionarán, les contamos que en la medianoche del 4 al 5 de julio ocurrirá un eclipse parcial penumbral de Luna.

¿Qué quiere decir todo ese título?
Sintetizando: que no verán nada.

Significa que la Luna se sumergirá en muy poco porcentaje, en la parte más clara –penumbra- de la sombra que proyecta la Tierra en el espacio. Es tan clara, que no se nota nada. (Salvo en algunas fotografías)

Hace frío, ni se molesten en mirar, bueno, si disfrutan de ver la Luna llena, adelante, pero no esperen nada más, ni “raro”.


Cualesquiera que le corresponda, feliz solsticio de junio.

Recopilación y textos: Achernar 
Infografía solsticios: Claudia C. Pérez Ferrer / Achernar
Foto: Claudia C. Pérez Ferrer/Achernar
Infografía mapa eclipse: timeanddate.com

lunes, 25 de mayo de 2020

El sistema solar habría nacido a consecuencia de un “choque” galáctico

Así lo dice la noticia publicada hoy (25 de mayo de 2020) por la ESA, Agencia Espacial Europea, basados en la información recopilada por el observatorio espacial GAIA, encargando de realizar un mapa 3D, gracias a la cartografía más completa y detallada hasta hoy, de nuestra Galaxia.

La responsable sería la galaxia conocida como “Enana de Sagitario”, o para ser más exactos, Enana Elíptica de Sagitario, una galaxia descubierta en el año 1994 por los astrónomos Rodrigo Ibata, Mike Irwin y Gerry Gilmore, la que fue en su momento la galaxia más próxima a la Vía Láctea, mérito que perdió en 2003, cuando fue descubierta la Enana de Can Mayor.

La enana de Sagitario, es una galaxia elíptica, de unos 10.000 años-luz de diámetro, a una distancia, en este momento, de unos 70.000 años-luz de nosotros, (recordemos que la Vía Láctea tiene 100.000 años-luz de diámetro) pero tiene una órbita polar (respecto a la Vía Láctea, pasa por sus polos) que la lleva a cruzar periódicamente el disco de nuestra Galaxia.

A esta galaxia se le adjudican 4 cúmulos globulares, (densos conglomerados de estrellas astronómicamente viejas, distribuidas en forma esférica de allí la denominación de “globulares”) siendo uno de ellos M54, conocido desde hace unos trescientos años, aunque desconociendo la existencia de la propia galaxia enana.

Imágen: M 54. ESO, Observatorio Europeo del Sur (ESO 2814a)

Actualmente, se ubica a 50.000 años-luz del centro Galáctico, distancia que se irá acortando en los sucesivos pasos, debido a la atracción de la fuerza de gravedad de nuestra Galaxia.

Aclaremos que ningún ser humano es capaz de seguir este extremadamente lento (respecto a la vida humana) proceso. Nuestras vidas, apenas alcanzan a ver algo así como un fotograma de una muy extensa película.

Tengamos presente que el decir “un choque de galaxias” es lo menos descriptivo que pueda imaginarse, ya que en realidad, debería decirse “fusión de galaxias”, por ser un proceso muy lento que lleva a las galaxias a acercarse y alejarse periódicamente, quedándose la galaxia mayor con estrellas que, podríamos decir ‘roba’ a la de menor tamaño, la que a su vez, en cada paso agita el gas y polvo de la de mayor tamaño, generando una profusa de generación de nuevas estrellas.

Justamente, este es el punto en el cual, se afirma que la enana de Sagitario podría ser la responsable del nacimiento del sistema solar, a consecuencia de uno de esos pasos y agitación de gas y polvo, ya que se sabe que la enana de Sagitario, ha tenido hasta la fecha tres encuentros: hace 5.000 o 6.000 millones de años; el siguiente a hace 2.000 y el tercero hace 1.000 millones de años, según lo dicho por Tomás Ruiz-Lara, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en Tenerife y principal autor dela investigación publicada en Nature Astronomy.


Ilustración: ESA, Agencia Espacial Europea

Esto se asoció a las observaciones de GAIA que muestran períodos de gran formación de estrellas, hace 5.700; 1.900 y 1.000 millones de años, coincidente con los pasos de la enana de Sagitario.

Los modelos basados en las observaciones recogidas por el observatorio GAIA permiten asociar los eventos y si bien, no puede afirmarse en forma categórica que uno de estos pasos de la enana de Sagitario es la directa responsable del nacimiento del sol y sistema solar, sí lo hace plausible.

Fuente principal: ESA.
Ilustración: ESA
Foto: ESO
Recopilación de datos y textos: Achernar

jueves, 16 de abril de 2020

¿Quién no recuerda a este “misterioso” objeto interestelar, Oumuamua?

Descubierto el 19 de octubre de 2017 y que tanto diera que hablar (y especular) dado su forma, la que es alargada pero chata y cuya velocidad se incrementaba y sufría variaciones, no siendo afín a los modelos que la física indicaría. Sin embargo… ahora sí.

Llamado finalmente Oumuamua, (1I / 2017 U1) dio en su momento para que nacieran teorías, hipótesis y algunos divagues aplaudidos fervientemente por los defensores de la teoría OVNI… pero la realidad, demuestra otras cosas. 

Así parecen indicar los estudios realizados por un equipo de trabajo encabezado por Yun Zhang, de los Observatorios Astronómicos Nacionales de la Academia de Ciencias de China junto al su coautor, Douglas NC Lin, de la Universidad de California y profesor emérito de Astronomía y Astrofísica en la Universidad de California en Santa Cruz, cuyos resultados fueron publicados el 13 de abril en la revista “Nature Astronomy”. (https://www.nature.com/articles/s41550-020-1065-8)

En él (sintéticamente) explican que se realizaron modelos por computadora, los cuales demostrarían que cuerpos con esa “extraña” forma, son factibles y podrían ser mucho más habituales de lo pensado. 


En el caso de Oumuamua, sus medidas son 230 X 35 X 35 metros, con una rotación de alrededor de 8 hs

Se formarían a causa de la fragmentación ocasionada por la fuerza de marea generada al pasar el cuerpo progenitor (planeta- planetoide, etc.) muy cerca de su estrella en reiteradas oportunidades, lo que a causa del calor y la fuerza de marea, formarían estos fragmentos planos y alargados, y durante el proceso, podrían ser expulsados de su sistema planetario, aunque este punto requiere de más evaluaciones.

“ ‘Nuestro objetivo es crear un escenario integral, basado en principios físicos bien entendidos, para juntar todas las pistas tentadoras’, añade Lin”, según dice el artículo publicado en Europapress.es
(https://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia-nueva-teoria-forma-alargada-objeto-interestelar-oumuamua-20200413170320.html)


Lo esperado de un cuerpo de este tipo, llegado del medio interestelar, es decir, de fuera de nuestro sistema solar, es que sea helado como los cometas que habitan la Nube de Oort, lugar en el que permanecen los restos de la formación de nuestro sistema solar y del que provienen los cometas de largo período o que se adentran una sola vez en el sistema solar.

Pero Oumuamua luce “seco y rocoso” y presenta una coloración rojo oscuro* –a diferencia de los cometas que son popularmente descritos como “bolas de hielo sucio”- además de una inusual forma alargada, aunque uno de los puntos que más llamó la atención, fue el que mostrara variaciones en su velocidad, más allá de lo que explicaría la aceleración gravitacional.

*(Tomado de Twitter de Alan Fitzsimmons - @FitzsimmonsAlan) 27 de oct de 2017
Espectro de A / 2017 U1 obtenido el miércoles por la noche con el@INGLaPalma4.2m WHT.
El color es rojo como los objetos del cinturón de Kuiper, sin rasgos distintivos. 


La hipótesis es que, dado los sucesivos acercamientos a su estrella, la superficie rocosa del fragmento se fundiría y luego al alejarse, se solidificaría nuevamente, dejando atrapado –por ejemplo aunque muy probablemente- hielo de agua, el que al acercarse –como el caso de Oumuamua- al sol este hielo se sublimaría (pasando de sólido a gaseoso sin pasar por estado líquido) en pequeñas cantidades, impulsándolo y generando las variaciones de velocidad ya mencionadas, que coinciden con los modelos elaborados por Zhang.


También según estos modelos, se demostraría que procesos como el descripto, serían comunes, razón por la cual, podrían existir gran cantidad de cuerpos interestelares como este.

Por último, cabe aclarar, que se trata de una hipótesis basada en modelos generados en computadoras, que no se contradice en sí misma, pero como toda hipótesis científica, necesita ser comprobada y un modo de que ello ocurra, será estando atento y comprobar si otros objetos interestelares se adentran al sistema solar y mantienen comportamientos similares, y/o tienen la misma forma alargada, en este caso, con una proporción de 1 a 10.

Recopilación de datos y texto: Claudia C. Pérez Ferrer
Ilustración de Oumuamua: ESO/M. Kornmesser - ESO
Trayectoria de Oumuamua: JPL/NASA



lunes, 13 de abril de 2020

¿Qué son las constelaciones y sus límites?

Texto y recopilación de datos: Claudia C. Perez Ferrer
Algunas veces nos consultan sobre las constelaciones, origen, límites y demás, por lo que intentaremos explicarlo claro y conciso. 
*Ver detalles al pié

Las constelaciones surgieron en la antigüedad (miles de años), como un modo de volcar los temores y creencias en el cielo, además de… matar el aburrimiento. 

Hace 5 o 6 mil años, obviamente, no existían la radio, televisión, celulares, computadoras, diarios, libros ni revistas, entre otras muchas cosas. Además, tenían la maravillosa oportunidad de ver los cielos tan limpios y oscuros como hoy es difícil de encontrar.

Veían todas las estrellas que la vista les permitía captar.

Lo más probable es que los primeros dibujos que imaginaron -tal como lo hacen los niños por ejemplo encontrando formas en las nubes- fueran utilizados como guías para trasladarse y/o saber cuál era la época de siembra, recolección –de lo que fuese-; lluvias; sequía o para la caza de esto o aquello.

Pero, cabe aclarar, que las estrellas que forman esos dibujos, hoy llamadas constelaciones, en realidad, no están unidas por nada más que la imaginación, no están a la misma distancia de nosotros y menos, como pegadas en un vidrio.

Si tuviésemos la capacidad de viajar tan lejos como sea posible en el espacio y ver alguna de estas constelaciones “desde su costado”, el dibujo… simplemente desaparecería, porque entonces, veríamos a sus estrellas distribuidas por distancias a la Tierra y no como las vemos desde aquí. Tal vez podríamos imaginar cosas muy diferentes.
Al-Sufí (Pérsia, 903 - 986), Tauro
Además, con las mismas estrellas o zonas del cielo, las diversas culturas imaginaron cosas diferentes. Por ejemplo, lo que nosotros llamamos Escorpio, viendo allí a un enorme escorpión, para los habitantes de Polinesia, representa un gigantesco anzuelo que fue el que “pescó” del mar la isla que habitan. 

Este solo uno de los miles de ejemplos.

¿Qué pasó con estos simples dibujos?
Con el avance de las civilizaciones, el pensamiento se fue haciendo cada vez más complejo y junto a ello, las constelaciones fueron cada vez más elaboradas –en el sentido de “verle” cada vez más detalles- a lo que se le sumó, el comenzar a agregarles historias (hoy llamadas leyendas) y se le adjudicaron poderes, porque algunas subieron en el escalafón, hasta convertirse en “dioses”.

Tengamos presente, que en los albores de la humanidad, todo aquello inexplicable, que causaba temor o sorprendente, se adjudicaba a los dioses. Rayos; tormentas; vientos; eclipses; movimientos de la Luna; sequías; inundaciones; etc.
Andrómeda por Bayer (1572 - 1625)
Ni lerdos ni perezosos, algunos allegados a los dueños del poder, habrán dicho que ellos podían “leer” el mensaje de los dioses, viendo las constelaciones y esas “estrellas errantes” (los 5 planetas observables a simple vista) devenidos en dioses supremos por tener la capacidad de desplazarse en el cielo sobre el fondo de estrellas.
Así comenzó la astrología.

Pero la inquietud del ser humano, por saber y conocer cada día más, llevó a parte de la gente más culta de las antiguas ciudades a observar, estudiar, tratar de explicar, cosas como los eclipses, los cambios de estación, los movimientos de los planetas o el cambio de constelaciones visibles según la época del año.

Persas; chinos; árabes, griegos y romanos, etc. todos por igual buscaban desentrañar los misterios.
Así comenzó la astronomía.

Grabado por Durero (Alemania, 1471 - 1528) de las constelaciones de Ptolomeo
Las civilizaciones continuaron avanzando, la astronomía junto con ella, se hizo cada vez más formal y profunda, unida a las nacientes matemáticas y física, encontrando algunas respuestas y poder predecir matemáticamente, eclipses o movimientos de Venus, por ejemplo.
La astrología, básicamente, continuó repitiendo las mismas cosas.

Un salto en el tiempo
A finales del 1400, se descubrió América y a partir de ese momento, navegantes de varios países se dirigían al “nuevo mundo”, descubrían tierras, pero también… estrellas.
Todas las que no se ven desde el hemisferio norte.

Recordemos que desde nuestras latitudes, nunca podremos ver a la Osa Mayor, la Osa Menor o la mismísima Polaris, así como desde ciertas latitudes norte, nunca verán a la Cruz del Sur, por ejemplo.

Así que aplicando la misma imaginación de los antiguos, pero a la vez un poco más pragmáticos, imaginaron nuevas constelaciones como “la bomba neumática”; “el caballete del pintor”; “el sextante”, etc.

Ya no eran dioses y semidioses. Las nuevas constelaciones eran los objetos cotidianos o cosas que los rodeaban.


DORLING KINDERSLEY RF/THINKSTOCK
¿Qué ocurrió entonces? 
Cada quién veía (se imaginaba) en el cielo una figura y le ponía nombre y a su vez, los astrónomos fueron cada vez más profesionales.

Le dedicaban mucho tiempo a observar, buscando –y encontrando- explicaciones a los movimientos del cielo, cuerpos que se observaban y a partir de 1610 lo que veían por sus nuevos telescopios, pero demás… también imaginaban constelaciones, por lo cual, todo llegó a ser un caos, ya que un mismo grupo, o parte de él, de estrellas era conocido con diversos nombres y de ese modo, era muy difícil comunicar novedades o descubrimientos astronómicos a los colegas. 


 La Hire, 1725

Otro salto en el tiempo
A principios del 1900, para ser más exactos, en 1919, se unieron en Francia varias asociaciones de astronomía para dar inicio a la Unión Astronómica Internacional, entidad que actualmente reúne a miles de astrónomos profesionales de todo el mundo y rige las nomenclaturas, nombres, medidas en el espacio y demás, para universalizarlas.


En aquel momento se dieron cuenta de que una de las primeras medidas a tomar, sería poner “orden en el cielo”, fijando nombre, ubicación, estrellas integrantes y límites de las constelaciones para formar un mapa del cielo.

Así fue como se decidió crear una comisión encargada de ello.

Finalmente, fue nombrado el astrónomo belga Eugène Joseph Delporte, como encargado de fijar los límites de las constelaciones, basado en las coordenadas de ascensión recta y declinación de la época, que es el equivalente a latitud y longitud en los mapas terrestres. Por ello no hay líneas diagonales que corten las constelaciones. 


Cabe destacar que Eugène Joseph Delporte, realizó un gran aporte en el descubrimiento de asteroides ya que descubrió 66, entre ellos a Apolo y Amor, los que hoy dan nombres a sendos grupos de asteroides, según órbita y distancia al sol.

De este modo, el cielo quedó dividido en 88 constelaciones, conservando la mayor parte de los nombres de la antigua mitología, casi todos los publicados por Claudio Ptolomeo en su Almagesto (siglo II de nuestra era) más los modernos de acuerdo a la ubicación o época de creación. 

Esto fue aprobado en 1928, en el transcurso de la 3ª Asamblea General de la UAI y publicado en 1930.


Algunos otros datos
Las constelaciones no cubren la misma área de cielo, por ejemplo, dentro de las más pequeñas está la Cruz del Sur, con 68° cuadrados y la mayor es Hidra, la serpiente marina, la que cubre 1.300° cuadrados.

Pero ¿Qué son las constelaciones zodiacales?
Reciben esta denominación las constelaciones ubicadas sobre la eclíptica, es decir, por el camino aparente del sol sobre el fondo de estrellas, ya que sabemos que en realidad, es la Tierra la que se mueve alrededor del sol, pero en este movimiento y por perspectiva terrestre, el sol va quedando frente a diferentes constelaciones a lo largo del año.

Generado por Achernar mediante el programa SkyMap
(Habría que explicar aquí detalles como la precesión, la nutación, primer punto de Aries, etc., pero para simplificar y facilitar recordar conceptos, no lo haremos en este momento.)

Para la astronomía, actualmente son 13 las constelaciones zodiacales, ya que además de las 12 popularmente conocidas, el sol cruza frente a Ofiuco, el serpentario, ubicada entre Escorpio, un escorpión gigante, y Sagitario, el Centauro armado con arco y flecha.

Permanencia del sol en cada una
Dado la diferencia de extensión de las constelaciones, al sol no le demanda el mismo tiempo cruzar cada una de ellas.

Algunos ejemplos groseramente son:
Cáncer, 20 días, mientras que Virgo, son 45 días; Escorpio tan sólo 8 días, pero Tauro 37 días y para cruzar el famoso Ofiuco, 20 días.

A continuación, la lista de las 88 constelaciones utilizadas actualmente en astronomía que cubren el cielo observable desde ambos hemisferios. (Por orden alfabético)

Andromeda
Antlia
Apus
Aquarius
Aquila
Ara
Aries
Auriga
Bootes
Caelum
Camelopardalis
Cáncer
Canes Venatici
Canis Maior
Canis Minor
Capricornus
Carina
Cassiopeia
Centaurus
Cepheus
Cetus
Chamaeleon
Circinus
Columba
Coma Berenices
Corona Australis
Corona Borealis
Corvus
Crater
Crux
Cygnus
Delphinus
Dorado
Draco
Equuleus
Eridanus
Fornax
Gemini
Grus
Hércules
Horologium
Hydra
Hydrus
Indus
Lacerta
Leo
Leo Minor
Lepus
Lupus
Lynx
Lyra
Mensa
Microscopium
Monoceros
Musca
Norma
Octans
Ophiuchus
Orion
Pavo
Pegasus
Perseus
Phoenix
Pictor
Pisces
Piscis Austrinus
Puppis
Pyxis
Reticulum
Sagitta
Sagittarius
Scorpius
Sculptor
Scutum
Serpens
Sextans
Taurus
Telescopium
Triangulum
Triangulum Australe
Tucana
Ursa Maior
Ursa Minor
Vela
Virgo
Volans
Vulpecula

*Mapa color: Constelaciones del hemisferio sur.
Trabajo de Andreas Cellarius Harmonia Macrocosmica de 1661. Dado que la esfera celeste se ve desde "afuera", las imágenes se ven invertidas para un observador terrestre.

domingo, 5 de abril de 2020

Este martes 7: la Luna llena más “grande” del año (en perigeo extremo) ¡A mirar el cielo!

Este martes 7, a las 23.35 hs argentina (02.35 hs Tiempo Universal), será Luna llena, mientras que el mismo día, pero algo más temprano, a las 15.08 hs argentina (18.08 hs Tiempo Universal) se producirá el perigeo extremo del año, lo que popularmente se conoce – quizás un poco exagerado- como la Luna llena más “grande” del año.

Pero ¿cuánto más “grande”’?



Mucho menos de lo que la imaginación nos dice, pero vamos por partes.

¿Qué es el “perigeo”?

Es el momento en que –en este caso la Luna- se encuentra en su punto más cercano a la Tierra (del griego “peri”, “alrededor de la Tierra” y “geo”, obviamente, “Tierra”), algo que ocurre habitualmente ya que la Luna al orbitar la Tierra, cada mes alcanza un punto más lejano, llamado apogeo y otro más cercano, perigeo, con distancias que van de los 406.700 km en su punto máximo de lejanía y los 356.400 km en su punto más cercano. (Las cifras, redondeando) 


Pero estas distancias, varían mes a mes y no son siempre las mismas, siendo en algunos momentos, dentro de los apogeos y perigeos, algo más o menos cercanas.

Como un modo de difusión y para ayudar a recuperar a la gente la costumbre de mirar al cielo –aunque algunos aficionados reniegan de lo lindo con este tema…- surgió el resaltar la “Luna llena más ‘grande’ del año”, es decir, se busca la fase de Luna llena que coincida con el perigeo más cercano, o dicho de otro modo, el momento más cercano dentro de los cercanos de cada mes del año.

¿Se entiende?

Ahora sí, vamos a lo del tamaño.

En el caso del más extremo de los perigeos, el de 356.400 km, la diferencia de tamaño alcanza al 14% lo que en realidad, no es notable, por eso somos totalmente contrarios a llamarla “súper Luna”, porque llama a engaños. 


De ningún modo la gente sale a ver el cielo y la ve “así de grande” (lo de verla “gigante” cuando sale es una ilusión óptica, ya que si miden la Luna a la salida y luego cuando está alta en el cielo, comprobarán que tiene exactamente el mismo tamaño, pero… aparenta ser más “chica”), lo que sí es más notable, es el aumento de brillo o luminosidad. 

Sabemos que la Luna no tiene luz propia, que sólo refleja la luz del sol, pero al estar más cercana, obviamente, la vemos más brillante, algo que puede llegar a un 30%, es decir, más de una cuarta parte más brillante que durante el apogeo o más lejana.

¿A qué distancia se encontrará este martes?

356.907 km, es decir, a muy poco del mínimo posible (356.400)

Lamentablemente, todos los años invitamos a la gente a compartir la salida de la Luna llena en la costa, sobre el mar, algo que estábamos preparando pero este año por obvias razones no podremos hacer, igualmente invitamos a que cada uno desde su lugar, mire la Luna llena, bueno, en realidad siempre, ya sea saliendo, en el cenit o por dónde pueda.

Ventana, balcón, jardín y si no puede verla directamente porque no tiene ninguna posibilidad, observe su luminosidad. 

Los objetos proyectan fuertes sombras, son esas noches en que algunas personas dicen

-“¡Mirá que fuerte que está la Luna!”

Demás está aclarar, que la Luna no salta en su órbita de más lejano a más cercano, por lo cual, se acerca paulatinamente y se aleja de igual modo, así que no será la única noche en que la vean luminosa, días previos y posteriores, también podrán notarlo.

Por último, el horario de salida de la Luna para Mar del Plata y hasta 50 km a la redonda, será a las 18.47 hs y se ocultará a las 06.18 hs del día siguiente, de modo que tal vez no puedan verla salir, pero quizás sí cuando se oculte. Todo dependerá de sus ventanas… 
Foto: Fernando García - Achernar
Buena suerte para todos y a disfrutar de la Luna desde casa.
Cuidarse es cuidar.


Recopilación de datos: Claudia C. Pérez Ferrer
Fotos: Fernando García