martes, 26 de enero de 2021

En astronomía, no dejamos de sorprendernos y ver que hay mucho por descubrir: Un raro sistema estelar con 6 planetas

Así lo informan desde el ESO, Observatorio Europeo del Sur, ya que habiendo descubierto dos planetas orbitando la estrella TOI-178, de la constelación del Escultor, que lo hacían dentro de una misma órbita, ahora, Adrien Leleu (de la Universidad de Ginebra y la Universidad de Berna, Suiza) y su equipo, estudiando mejor las imágenes y datos obtenidos, encuentran que se trata de 6 exoplantas orbitando su estrella, de los cuales 5, siguen un ritmo o secuencia constante, en astronomía definido como “resonancia”, es decir, la influencia gravitacional que ejerce cada cuerpo sobre el otro marcando la velocidad de su órbita, lo que hace que a lo largo del tiempo se reitere la configuración, o dicho de otro modo, que se ubiquen de igual manera y periódicamente se produzcan alineaciones entre ellos.

(Hacer clik en la imagen)
Dentro de nuestro sistema solar, el caso más conocido es el de 3 de las lunas mayores de las muchas que tiene Júpiter: Io; Europa y Ganimedes, las que mantienen una resonancia de 4:2:1. Esto significa que en el tiempo que Io completa 4 órbitas a Júpiter, Europa hace 2 y Ganimedes 1.

En el caso de TOI-178, la secuencia es de 18:9:6:4 y 3 el más lejano a su estrella.

Gracias a esta periodicidad, los astrónomos buscaron y encontraron al sexto planeta.

Dicho estudio, que requirió de datos de varios observatorios incluido el radio telescopio Very Large Telescope (Telescopio Muy Grande, en español) del ESO.

Pero esto no es todo.

La información, según amplia el coautor del trabajo, Yann Alibert, de la Universidad de Berna, permite deducir que este sistema se formó en forma “serena” que le permitieron mantenerse en forma ordenada.

Por otra parte, el también participante de la investigación, Nathan Hara, de la Universidad de Ginebra (Suiza) agrega que mientras las órbitas mantienen un “orden” no lo es así en cuanto a densidades.

En nuestro sistema solar, tenemos “ordenados” a los planetas rocosos –Mercurio; Venus; Tierra y Marte- (más densos) en las 4 órbitas más cercanas al sol, y los menos densos –Júpiter; Saturno; Urano y Neptuno- (los “gigantes gaseosos”) separados de los primeros por el espacio del cinturón de Asteroides, en las 4 órbitas más alejadas al sol. Pero en el sistema de TOI-178 esto es muy diferente y puede verse a un planeta muy poco denso y en la órbita contigua a uno muy denso.

Esta especie de contradicción –orden en las órbitas y desorden en densidades- , genera (como suele pasar en astronomía) una serie de nuevas preguntas que llevan a continuar las observaciones intentando descubrir más sobre la mecánica celeste, formación de los exoplanetas, nacimiento de los sistemas estelares y mucho más.

En este curioso video, puede verse la representación de los movimientos dentro del sistema de la estrella TOI-178, acompañado de una armonía musical para cada encuentro, a partir de notas musicales (en la escala pentatónica) asignadas a cada planeta.

Estas “alineaciones” ocurren cada vez que cada planeta cumple una órbita o media.

Video: ESO/L. Calçada
Fuente: ESO
Recopilación y textos: Achernar

viernes, 18 de diciembre de 2020

El lunes 21, una espectacular conjunción de Júpiter y Saturno. ¿La “Estrella de Belén”?

Hace más de un mes, que venimos sugiriéndoles que cada atardecer, miraran hacia el sudoeste, para ver cómo se iban aproximando esas dos “estrellas” brillantes, que en realidad son dos planetas, Júpiter y Saturno. 
Para el lunes 21, estará visualmente muy cercanos, en lo que en astronomía se denomina una “cerrada conjunción”, con una separación de 0° 06’ de arco.

Así se veían Júpiter y Saturno hace un mes
Aquí, vamos a detenernos para hacer algunas aclaraciones.

La última vez que estos dos planetas estuvieron visualmente tan cercanos como ahora (aunque se reúnen en el cielo cada alrededor de 20 años) fue el 25 de agosto del año 1563, pero la noticia que circula dice que “hace 800 años que no están más cercanos aún”, pero esto, tampoco es así, ya que dentro de la exquisita exactitud astronómica, estuvieron a 0° 05’ de arco el 16 de julio del año 1623, es decir, hace 397 años, no 800.

Pensamos que, como en otras ocasiones, las traducciones juegan malas pasadas, ya que debería decirse que para encontrar una conjunción mucho más cerrada que estas, allí sí, hay que remontarse al 5 de marzo del año 1226, cuando estuvieron separados por tan sólo 0° 02’. 

Así se veían Júpiter y Saturno hace unos días
Ahora, se le ha dado en llamar “la Estrella de Belén”, dando por sentado que esta conjunción habría sido el evento astronómico que la formó, pero… 

Ocurre que existe una rama de la astronomía, llamada “arqueoastronomía” que se dedica a investigar en antiguos escritos (novelas, mitos, leyendas, Escrituras, etc.) la veracidad o concordancia de lo que se relata con lo ocurrido en el cielo y en realidad, hay dos teorías.

Muy larga y detallada es la historia de esta investigación (siempre lo comparamos con investigaciones policiales), pero simplificando mucho, se fue descartando que fuese realmente un cometa, porque sabido es que en la antigüedad, eran de malos presagios, pero aparentemente, comenzó a utilizarse como “La estrella guía” a partir de una pintura mural llamada “La adoración de los Reyes Magos” del artista italiano Giotto, (1267-1337), quién habría visto el paso del cometa Halley en 1301.

También se descartó el estallido de una supernova, ya que en ese caso, deberían encontrase los restos (como una nebulosa) y esto no ha sido así.

Se buscó entonces, en estas conjunciones guiándose por otros eventos astronómicos para aunándolos, poder llegar a una fecha más aproximada. Surgieron varias, pero hay dos que cuentan con más adherentes.

Para algunos, la conjunción de los plantas Júpiter y Saturno, en el año 7 AC, sobre las estrellas de fondo de la constelación de Piscis, los peces, habría sido la Estrella de Belén.

Pero otra teoría, indica que habría sido una conjunción mucho más brillante, la de los planetas Venus (El Lucero) y Júpiter, sobre las estrellas de fondo de la constelación de Leo, el león, ocurrida el 17 de junio del año 2 AC, cuando estuvieron visualmente tan cercanos, que Venus –de haberse inventado ya el telescopio- se hubiese visto entremezclado con las lunas de Júpiter…

Como en un “Boca-River”, cada teoría tiene sus defensores y detractores.

Reiteramos, que esto es una síntesis extremadamente simplificada.

En definitiva, nadie puede asegurar a ciencia cierta, qué fue la Estrella de Belén, lo que no le resta valor y encanto a seguir estas conjunciones y deleitarse mirando el cielo.

Regresando a la época actual, digamos que en el atardecer del lunes, mirando muy bajo sobre el horizonte sudoeste, podrán verse a estos dos planetas gigantes gaseosos, que además, son los más grandes del sistema solar, visualmente muy cercanos entre sí.

Tengan siempre presente que es sólo una cuestión de perspectiva vistos desde la Tierra, ya que todos, incluido nuestro planeta, orbitamos al sol y vamos notando estos movimientos, similar a cuando viajamos por la ruta y al costado del camino vemos que más adelante hay un cartel publicitario, también un árbol sobre el horizonte, pero a medida que nos acercamos, los vemos cada vez más juntos y cuando los sobrepasamos, parecen estar muy juntos.
¿Se entiende la idea?

En este caso, las distancias reales al momento de la conjunción, serán de 887 millones de km a Júpiter, y mucho más lejos, a 1.620 millones de km, Saturno. 
Lucirán en esos momentos, magnitudes de -2 y 0.6 respectivamente. 

Estrella de Belén o no, es un hermoso espectáculo que nos regala la naturaleza.

Déjense llevar imaginando tamaños, distancias, perspectivas…

Como siempre: miren, disfruten, compartan y si quieren o puedes, tómele alguna foto.

Pero cuidado, no dejen de disfrutar de lo que ven a simple vista por lograr la captura. Las fotos nunca son lo mismo que verlo directamente en el cielo.

Todos… ¡A mirar el cielo!

Recopilación y textos: Claudia C. Pérez Ferrer / Achernar
Infografía: Achernar
Fotos: de la autora.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Un ping-pong de preguntas y respuesta sobre el eclipse

(Ideal para los medios y conocer nuestro “desafío viral”)

REMARCAMOS QUE NUNCA DEBE MIRAR AL SOL DIRECTAMENTE O CON PROTECCIONES CASERAS, IMPROVISADAS, YA QUE DEJAN PASAR LOS RAYOS UV E INFRARROJO, QUE DAÑAN LA VISTA.

¿A qué hora comenzará?
Esto varía según la ubicación. En Mar del Plata, a las 12.05 hs
¿Cuánto dura? 
En este caso, durará 2 hs 53 m

¿A qué hora será el máximo?

(En Mar del Plata) A las 13.35 hs

¿A qué hora finaliza?
14.57 hs

¿Será un eclipse total?

Sí. Pero no visible así desde Mar del Plata.

¿Desde dónde se verá la totalidad?
Desde la Patagonia argentina, a lo largo de una franja que cruzará el país, de 90 km de ancho.
¿Y desde Mar del Plata?
El sol será ocultado en un 89.6%.

¿Se hará oscuro aquí?

No como en dónde se vea la totalidad, pero notaremos que la luz se vuelve similar a un día nublado.

¿Hay que ir a algún lugar en especial para seguirlo?
No. El sol estará muy alto ya que ocurrirá al mediodía. En Mar del Plata, a una altura de entre 73° al comienzo, y 57 al finalizar.
¿Por qué se producen los eclipses de sol? 
Los eclipses de sol se producen en la fase de Luna nueva, que es el momento en que la Luna está pasando por la misma dirección del cielo en la que se encuentra el sol (la Luna nos queda a contraluz y no la podemos ver), como la órbita de la Luna está inclinada 5° respecto a la eclíptica (plano general del sistema solar), habitualmente, pasa por “arriba” o “abajo” del sol, pero de vez en cuando, acierta pasar frente al sol ocultándolo a nuestra vista.

¿Pero la Luna es mucho más chica que el sol?

Si.
Es unas 400 veces más chica, pero como la tenemos 400 veces más cerca, hace que los veamos a los dos casi del mismo tamaño.

Se dice que no veremos otro desde aquí, hasta el año 2048 ¿Es así?
Para ver otro eclipse total, sí, pero dentro de 7 años, en el 2027, ocurrirá un eclipse anular de sol, que veremos completo, incluido la anularidad, (de 7 minutos, 36 segundos) desde Mar del Plata.
¡No tendremos que viajar a ninguna parte para verlo!

Pero… ¿Qué es un “eclipse anular de sol”?
Sabemos que la Luna no está en todo momento a la misma distancia de la Tierra, esto hace que varíe el tamaño visual. Más cerca, más grande; más lejos, más chica.

Durante un eclipse anular, la Luna se ve más chica y no alcanza a cubrir totalmente el disco solar, dejando un “anillo” de sol a su alrededor, por eso se denomina “anular”.
¿De qué modo sencillo puede seguirse el eclipse sin peligro de dañar la vista?

El más común y fácil es, hacer una pequeña perforación en un cartón/cartulina y dejar pasar la luz a través de él sobre una superficie lisa. Veremos allí como “lunitas” que en realidad, nos muestran al sol, con la parte faltante, oculta por la Luna.

Este efecto, puede verse en forma natural, mirando la sombra de la copa de un árbol, las plantas, etc. y se ha puesto de moda, utilizar una espumadera, la que proyecta múltiples imágenes del sol eclipsado y tomarle fotos.
Proponemos un desafío viral: #elsolporlaespumadera

¡Envíen a Achernar sus fotos!

Será el modo de compartir el eclipse a la distancia, en este contexto de Coronavirus que nos toca vivir.

Una propuesta lúdico educativa para compartir en la familia o entre amigos, como siempre, en las actividades de Achernar.

…Ya nos conocen.

Texto: Achernar
Infografía: Achernar
Fotos: astrofisicayfisica.com (espumadera) De archivo (follaje) Claudia C. Pérez Ferrer (Proyección eclipse)
Mapa: NASA