Esa es"estrella" brillante en el cielo

El viernes 7 de abril, a las 18.38 horas argentina (21.38 horas Tiempo Universal) Júpiter, el mayor planeta del Sistema Solar, se encontrará en oposición, es decir, ubicados en el espacio, Sol-Tierra-Júpiter.

Detalle de la Gran Mancha Roja, por la sonda Voyager 1
(1979, NASA-JPL)

Esto implica que nos encontremos en la mínima distancia anual, en esta oportunidad de 666 millones de km. (la que será la más alejada, que se da cada 5/7 años), alcance su mayor brillo y sea visible toda la noche, desde la puesta hasta la salida del Sol, aunque aclaremos, que esto no significa que sea el único momento en que es visible.
Si está nublado o no puede verlo esta noche, no desespere, ya que en los días subsiguientes estará visible, ahora, con una magnitud (brillo) de -2.5, como una estrella blanca que se destaca sobre el Este, cuya luz no titila o centellea, como éstas.
Por estos días lo veremos desde que oscurece, sobre el Este, a medianoche alto sobre el Norte para luego perderse con las luces del alba sobre el Oeste, obviamente, debido a la rotación de la Tierra. Visualmente no muy alejado (unos 7º) de Spica, espiga, la principal estrella de la constelación de Virgo, la virgen, encontrándose la Luna junto a ellos, el día lunes 10. Aclaremos, que las estrellas están muchísimo más lejos, por ejemplo, Spica, se ubica a 262 años-luz de nosotros…

Júpiter por la sonda Cassini (ESA-NASA)

Recordemos que Júpiter con sus casi 143 000 km, es el mayor planeta del Sistema Solar, (para equiparar su diámetro, deberíamos colocar algo más de 11 “Tierras” una al lado de otra), e integra el cuarteto de “gigantes gaseosos” junto con Saturno; Urano y Neptuno. Cualquiera de estos planetas, está compuesto por diversas capas de gas en diferentes estados, pero allí no encontraremos superficie sólida alguna en la que hacer pie o aterrizar. Son de gas.
En una pestilente y densa atmósfera, compuesta básicamente de Hidrógeno y Helio (como el Sol) más, pequeñas porciones de otros gases, las capas altas de nubes se dividen en cinturones, denominados “zonas” y “bandas”, que se mueven ordenadamente unos hacia el este y otros al oeste, habitualmente resaltados los colores para su mejor estudio, los vemos en colores rojos y blancos, cuyos tonos originales, se deben aparentemente, a las diferentes temperaturas y si son nubes ascendentes o descendentes, entre otras.
Con un “año” (traslación) de casi 12 años terrestres y un brevísimo “día” (rotación) de casi 10 hs (9hs 50 m) gira tan rápida que, entre otras cosas, ayuda a generar vientos de varios cientos de kilómetros por hora en general, encontrándose en la Gran Mancha Roja, (gigantesco sistema anticiclónico en el que cabrían dos Tierra) vientos de 500 km/h.
Aunque los más famosos son los anillos de Saturno, los cuatro planetas gigantes gaseosos tienen anillos. En el caso de Júpiter, son tan finos (unos 30 km de espesor) y oscuros que los hace muy difíciles de observar, habiendo sido descubiertos recién en 1979 durante el paso de la sonda Voyager 1.

Auroras en Júpiter 
Júpiter también tiene auroras polares que serían, entre otras cosas, producto de la interacción del gigante con una de sus, hasta la fecha 67 lunas, Io, a la que le genera, por las fuerzas de marea, una intensa actividad volcánica, y al no tener atmósfera, las partículas de azufre escapan al espacio durante las erupciones. Justamente en este momento, la sonda espacial JUNO (NASA), está estudiando desde el 4 de julio del 2016 su compleja atmósfera e interacción con el viento solar, realizando órbitas polares, lo que podríamos definir como pasando por “arriba” y “abajo” del planeta. La sonda JUNO, le dará 36 vueltas alrededor para luego, en febrero de 2018, sumergirse en su densa atmósfera, enviando hasta último minuto la mayor cantidad de información posible.


Júpiter por la sonda JUNO (JPL-NASA)
Como último detalle anecdótico, digamos que gracias a Júpiter y la observación del movimiento de sus lunas, en 1676 el astrónomo danés Roemer calculó por vez primera la velocidad de la luz.
Pero eso es otra historia…
Ahora, salga, mire y disfrute, simplemente por el placer de mirar sabiendo qué es lo que ve cuando mira al cielo.
¡A mirar el cielo!