Meteorito destroza el techo de una Casa


En Wolcoott, en Connecticut (Estados Unidos.) el viernes 19 de Abril del 2013, un meteorito atravesó el tejado y quedó hecho añicos en el suelo. Al mismo tiempo, personas de distintas ciudades a lo largo de la costa llamaban a la Policía y aseguraban que una fuerte explosión había hecho temblar las ventanas. Confirmaron que se trata de un meteorito.

Larry Beck, propietario de la vivienda de Wolcott, contó a la Policía que había escuchado un gran estruendo. Pensó que una viga de la casa se había roto. Cuando revisó el ático, se encontró con un agujero en el techo, las tuberías dañadas y grietas en el techo de la cocina. La roca se había partido en dos.

Al ver los estropicios, Beck pensó que le había caído encima la pieza de un avión, ya que por encima de la vivienda pasa mucho tráfico aéreo. Sin embargo, la descripción de la roca provocó el interés de los científicos, que pronto pensaron que podía tratarse de un meteorito. y fue confirmado luego del estudio del objeto.

Bola de fuego en Argentina
Impactantes vídeos mostraron el objeto en la noche Argentina 
(Domingo 21 de Abril del 2013)
El caso coincide con el final de la lluvia de estrellas de las Lyridas, que ocurre cada año entre el 16 y el 26 de abril, cuando la Tierra cruza la órbita del cometa Thatcher. Un fenómeno del que fueron testigos decenas de personas y que pudo ser grabado por cámaras de tráfico y de seguridad. Astrónomos creen que se trata de un meteoro tan luminoso que por unos segundos transformó la noche en día. Después, incluso se sintió un silbido y un temblor.

Estos meteoritos, aparentemente, por lo que se basan los datos, proceden de la "Lluvia de Estrellas" liridas, o Lydids. El profesor Jorge Coghlan, director del Observatorio Astronómico de Santa Fe, explicó en el canal de noticias TN que el objeto ingresó a la atmósfera con un tamaño aproximado de 20 centímetros de diámetro, y aclaró que "la importancia no está en el tamaño, sino en la velocidad del impacto en la atmósfera". Destacó además que el fenómeno provocó "un colorido llamativo en el cielo" por los materiales de los que estaba compuesto la roca, probablemente níquel, hierro y magnesio.