Luchemos contra la Contaminación Lumínica

¿Qué es la Polución Lumínica ?

Se denomina de esta manera, a toda la iluminación no deseada, es decir, aquella que “invade” y “contamina” todo lo que no debería ser iluminado, principalmente, el cielo nocturno, cambiándole su color azul o negruzco por uno generalmente anaranjado, producto de las luces de sodio comprimido, impidiéndonos disfrutar del cielo estrellado, además de generar un tremendo derroche de energía, ya que en lugar de alumbrar lo necesario, se desperdicia en el cielo, copas de árboles, plantas superiores de edificios (muchas veces hasta el 8º ó 9º piso) etc.
No se trata de una ciudad a oscuras o “insegura”, solo correctamente iluminada. No es indispensable, transformar la noche en día. Esto no debe ser confundido con la “polución visual”, lo que hace referencia a la gran profusión de imágenes publicitarias en general, que nos “bombardea” visual y mentalmente a diario, ni la sonora, referida a ruidos, sonidos y volumen alto, que sumados o solos, a la larga producen daños.

En muchas ciudades para ahorrar energía se están utilizando en el alumbrado público, luminarias alimentadas con energía solar o bien, de LEDs, dado que son de muy bajo consumo e iluminan más, por lo que se requieren menos luminarias por área.

Las luminarias excesivamente juntas o formando grupos, sobre iluminan desperdiciando energía. Diversas poblaciones están recurriendo a la energía eólica, ya que es una de las menos contaminantes. Recordemos que la mayor parte de la energía eléctrica se produce mediante la combustión de carbón o gasoil, que son altamente contaminantes del aire que todos respiramos. En nuestros domicilios, además de utilizar focos de bajo consumo, es recomendable instalar en patios, parques, puertas y portones de acceso, sensores de Ciclos vitales, biología, ecosistemas etc. Desde las tortugas marinas a las aves, pasando por peces, reptiles e insectos, todos se ven alterados en sus ciclos naturales por la falta de la necesaria oscuridad nocturna, favoreciendo su desaparición. Esto colabora con la rotura de la cadena ecológica y su delicado equilibrio.
 Existen ciudades en las cuales, para evitar esta alteración en los animales, adecuan su iluminación según la época del año. Algunas, quitando luces o apagándolas en temporada de migración de aves, para evitar confundirlas y / o desorientarlas, como el caso de Toronto, Canadá, una de las precursoras, (desde2006)   a la que le siguen Boston, Chicago, Nueva York. En otras varias ciudades del mundo se restringe la iluminación costera para evitar alterar el ritmo natural de las tortugas marinas, por ejemplo. El ciclo vital del hombre, no escapa a las generales de la ley y también se ve afectado, alterando su reloj biológico, lo que perjudica la producción de hormonas, el desarrollo de células y, sobre todo, la actividad cerebral. Importante: aprender a convivir con la naturaleza, no dominarla.
“Hongos” de luz
Cuando viajamos, es muy fácil distinguir a la distancia el lugar en el que encontraremos la próxima ciudad: recortado sobre horizonte vemos un “hongo” de claridad. Este resplandor, está formado por el derroche de luces que iluminan hacia arriba o dejan escapar luz a su alrededor. Son todas aquellas luces no deseadas ni buscadas e innecesarias, por ejemplo, luces del alumbrado público o de vecinos, que por mal orientadas, pantallas incorrectas, altura inadecuada, etc. iluminan nuestros cuartos, parques e interior de domicilios en general, muchas veces, incomodando para el descanso, o disfrute del cielo estrellado, Por ejemplo, las que se han instalado recientemente en Punta Mogotes, Mar del Plata.
 Cada foco en su lugar.
Utilizar en cada caso, focos solo de los watts necesarios para no sobre iluminar, ayuda en gran medida a no desperdiciar energía y luz. También es importante, adecuar la altura que tendrán las luminarias para que no molesten la visual (encandilen), desperdicien energía y produzcan “luces invasoras”. Quizás para iluminar un sendero, sean adecuadas aquellas que no sobrepasen el metro de altura, por ejemplo. La importancia de las pantallas. Es de destacar, que las pantallas deben ser de modo tal que el cono de iluminación no supere un ángulo de 90º, con su centro perfectamente vertical.

Las pantallas, nuca deben ser esféricas ni translúcidas. Preferentemente, el vidrio que cierre la parte inferior de toda pantalla debe ser plano y los focos no deben sobresalir de la parte opaca de la luminaria, para evitar de Tipos de pantallas movimiento, para el encendido automático de luces solo en el momento necesario.(Ingreso, egreso, etc.)




Más… no siempre es mejor.

Generalmente (en todo el mundo) los contratistas de San Martín y la Costa, Mar del Plata iluminación y personas de planeamiento urbano piensan que “más” equivale a “mejor”, pero en el caso de la iluminación, esto suele transformarse en un gran error.  
No hay que crear “bosques” de luminarias.
Si aduciendo razones de seguridad se sobre ilumina, quizá se obtenga el resultado contrario al deseado, ya que los habitantes pueden quedar encandilados y cegados por un instante, lo que posiblemente sea utilizado por los malvivientes.

El exceso de luz provoca que nos encandilemos o “deslumbremos”, lo cual en definitiva, colabora con la inseguridad, ya que si tenemos una intensa luz que nos ilumine la cara, difícilmente podamos ver qué sucede más allá de ella. Otra consecuencia, es comparable a cuando en la ruta nos cruzamos con un vehículo con las luces altas encendidas, la que nos ciega por unos segundos, hasta que nuestras pupilas se adaptan a la nueva intensidad de luz.





En el mundo...

Muchas ciudades del mundo, cuentan ya con leyes y estrictas normas sobre la iluminación pública y privada, para ahorrar energía (y preservar el Derecho Universal a ver las Estrellas) Parques; plazas; comercios; calles; avenidas; edificios públicos y hasta festejos callejeros. Ejemplos: Chile y España. Ciudades de Europa y América.

Extraído de Folleto "Contaminación Lumínica" de Achernar - Difusión de la Astronomía.