Hablamos de alguna constelación: Orión

La constelación de Orión es una de las más ricas en historias y leyendas a través de todo el mundo. 
Fácilmente reconocible desde ambos hemisferios por formar parte de ella las llamadas “Tres Marías” o “el Cinturón de Orión”, estrellas que se encuentran casi sobre el “ecuador celeste”.  

La mayoría de las historia coinciden en que, Orión era un gran cazador, que por diferentes motivos en las historias, terminó en el cielo... y no precisamente para pasarla bien. 
Para los griegos, se enamoró de Artemisa (Diana entre los romanos) diosa de la cacería y la Luna, la que tenía por hermano mellizo a Apolo, dios griego de la música, poesía, artes, medicina y los augurios. Apolo, tenía como misión el cuidado de la “pureza” de su hermana. 
Existen infinidad de versiones en las diferentes culturas y modificaciones sufridas a través de los años y la reiteración del relato, pero el desenlace de la historia es el mismo: el escorpión lo persigue eternamente por los cielos para alejarlo de Artemisa y también, darle muerte.

Esto, se debe a que las constelaciones de Orión y Escorpio, se encuentran en los puntos opuestos del firmamento y se puede observar que cuando uno “sale” el otro se “esconde”, situación que se da durante los meses de la primavera y el otoño, según corresponda. Según otras versiones, Orión alardeó de su poder y habilidad y la maliciosa Hera, para enseñarle un poco de humildad, le envió un molesto y tenaz insecto al que no pudiera vencer: el Escorpión.


Orión, una de las más observadas constelaciones, de la que forma parte una invisible e inmensa nube molecular de gas (hidrógeno en su mayor parte) y polvo de la cual, en algunas regiones, se forman nuevas estrellas. Las estrellas más reconocibles, como ya dijimos, son las llamadas “Tres Marías”, que también conservan los viejos nombres dados por los árabes, a saber: (en orden de Las Pléyades hacia Sirio) Mintaka, (1.000 Años Luz de distancia) Alnilam (1.500 A/L) y Alnitak. (900 A/L) Son estrellas que rondan la 2ª magnitud (brillo) aunque en realidad, son miles de veces más luminosas que nuestro Sol. Cuatro estrellas brillantes, forman un trapezoide alrededor del “Cinturón” formando la parte principal del cuerpo. Ellas son:

  • Betelgeuse, una Gigante roja variable cuyo brillo oscila entre dos períodos superpuestos. La magnitud varía entre 0.5 y 1.1 en casi 6 años, más el otro período de 180 días. Se encuentra a unos 450 Años Luz y es una estrella que pulsa variando su tamaño entre los 360 y 530 diámetros solares, aunque su masa (cantidad de material que la compone) equivale a solo unos 15 soles.
  • Rigel, una súper gigante blanco azulada ¡35 mil veces más luminosa que el Sol! Ubicada a unos 800 Años Luz. Se trata de un sistema triple.
  • Completan el cuarteto, Bellatrix (250 Años Luz) y Saiph (800 A/L)


"La constelación de Orión, al igual que en muchos otros casos, desde el hemisferio Sur, se ve invertida, es decir, que el pobre Orión, queda “cabeza abajo”, algo que suele resultar bastante divertido para los niños"



Uno de los objetos más famosos y fotografiados dentro de la constelación, es sin dudas la Gran Nebulosa de Orión, (dentro de lo que llamamos la “espada de Orión”, integrada por tres poco brillantes “estrellas” situadas en forma perpendicular a las “Tres Marías”, partiendo de Alnitak). Esta nebulosa, conocida también como M42 (objeto número 42 del catálogo de Charles Messier) ó NGC 1976(Nuevo Catálogo General) dista unos 1.500 A/L de nosotros y tendría un diámetro de  nada más y nada menos que 30 A/L. 



De acuerdo a algunas versiones, habría sido vista por primera vez, por el abogado Nicholas-Claude Fabri de Peiresc (1580-1637)  en el año 1610, es decir, al año siguiente de que Galileo utilizara por primera vez el recientemente creado “telescopio” para observar el cielo. En el “corazón” de la nebulosa, se encuentra el “trapecio”, grupo de estrellas súper gigantes blancas (que al observarlas con los telescopios, recuerda mucho a la Cruz del Sur), que ionizan el gas que las envuelve, haciendo luminosa a la nebulosa. De no estar ellas allí, no veríamos nada; sería todo oscuro...

 "Hace unos años, se detectó por medio del infrarrojo, que también estarían formándose estrella en su interior, solo que como aún no hay ninguna encendida, la nebulosa permanece oscura".

Pero en la inmensidad de la Gran Nebulosa de Orión y gracias a los más modernos telescopios del mundo, hoy en día sabemos que allí dentro, están formándose nuevas estrellas. Aún no se han encendido y se encuentran en diversas etapas de evolución. Son como descomunales globos de gas que están comprimiéndose, levantando temperatura y presión para iniciar las reacciones termonucleares que algún día las encenderán. Pero esto no es todo. 

También se puede ver que en algunas de estas futuras estrellas, existen a su alrededor los discos de polvo y material del que pueden formarse planetas, tal como sucediera hace unos 5 mil millones de años atrás, con nuestro Sistema Solar. Recordemos, que las nebulosas, cuando son observadas con los telescopios, nunca se ven en los magníficos colores que nos muestran las fotografías. Se ven siempre en blanco y negro. Como tenues nubecillas grisáceas... 
También se encuentra dentro de la constelación, la no menos famosa Nebulosa “Cabeza de Caballo”, llamada así, porque a causa de un efecto de contraluces, una nebulosa oscura sobre una nebulosa de emisión (luminosa) ubicada detrás, parece dibujar la cabeza de un caballo al galope. Dista 900 A/L de nosotros y tendría una extensión de 1 A/L.