Hablamos de alguna constelación: Lepus.

En la mitología, no existen muchas historias y la casi única que conocemos, está relacionado con Andrómeda, quién era antigua constelación, ubicada al sur de Orión, a los “pies”del gran cazador, que representaría una liebre que está a punto de ser cazada por este. 
Es una de las 48 constelaciones mencionadas por Ptolomeo y aunque muy antigua, no posee mucha mitología asociada a ella. 

Fácil de ubicar por sus seis estrellas más brillantes (cuando observamos desde lugares medianamente oscuros...) Según Higinio, se trataría de una liebre que huye de Orión y sus perros (el Can Mayor y el Can Menor).  
Eratóstenes, relata que Hermes fue quién la colocó allí, debido a su gran velocidad.
Con una gran dosis de imaginación, los árabes veían allí en sus cuatro estrellas más brillantes, a cuatro camellos bebiendo agua de un río... ¿Quizás por su cercanía y límite con Erídano, el antiguo río?. En el antiguo Egipto, en cambio, representaba al Barco de Osiris, ya que éste era asociado a las estrellas de Orión. Algunas leyendas populares, relacionan la imagen de la libre, a las figuras que se imaginan en la cara de la Luna, formada por las zonas oscuras de los “mares” y “océanos”.


Astronomía

Sus principales estrellas, no superan 2ª magnitud, entre las que se destacan, Alfa, de magnitud 2.56, ubicada a unos 1.290 Años Luz de nosotros, pero con un brillos propio unas ¡11.900 veces superior al Sol! Los árabes la llamaban Arneb. Beta, llamada Nihal o Nilab, significaría “Camellos saciando su sed”, es de magnitud 2.82 y está ubicada a 159 Años Luz de nosotros. Su brillo es unas 144 veces superior al del Sol. Las estrellas que le siguen, son todas ya, de magnitud inferior a 3. 
Como dato curioso, digamos que zeta Leporis, de magnitud 3.53 y a unos 70 Años Luz de nosotros, tendría un anillos de “asteroides” a su alrededor, quizás producto de la futura o frustrada formación de planetas a su alrededor. 
Dentro de los límites de esta constelación, existen varias docenas de galaxias, pero que no están al alcance del aficionado novato; de cualquier equipo y menos desde la ciudad, pero entre lo más destacado, cuenta, M 79 ó NGC 1904,  un cúmulo globular (compacto, con las estrellas distribuidas en forma esférica y sus componentes, son muy viejas: o ya murieron o están en sus últimas etapas de “vida”.)

Ubicado a 41.000 Años Luz de la Tierra, este cúmulo fue descubierto el 26 de octubre de 1780 por Pierre Méchain, aunque recién en 1784, William Herschel pudo definir sus estrellas componentes y determinar que se trataba de un cúmulo globular. De acuerdo a los datos, tendría unos 118 Años Luz de diámetro y es ligeramente elíptico, siendo su magnitud, 5.5. 

Como dato llamativo, podemos agregar, que se trataría en realidad, de un cúmulo “emigrado” de otra galaxia, de la enana de Can Mayor, galaxia que está en vías de disolución, al serle “robadas” las estrellas por la fuerza gravitatoria de la Vía Láctea, a medida que la pequeña (astronómicamente hablando) enana de Can Mayor sufre encuentros cercanos con la Galaxia. (Recuerden que cuando la palabra “galaxia” está escrita con mayúscula, significa que se está hablando de la nuestra, es decir, la Vía Láctea)




El otro objeto destacado de la constelación, es hermosa nebulosa planetaria IC 418, popularmente llamada “del espirógrafo” cuya imagen más reciente y bella, es la tomada por el Telescopio Espacial Hubble.

Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, los restos de una estrella de aproximadamente la masa (cantidad de material) del Sol, que ya se ha extinguido o “apagado”, liberando las capas exteriores de gas. En su centro, el núcleo de carbono de la difunta estrella, queda enfriándose, pero la radiación ultravioleta que emite, torna luminoso el gas a su alrededor haciéndolo visible a nuestros ojos. Algo así como fluorescente.

Su magnitud es próxima a 11y esta imagen en falsos colores, fue lograda por múltiples exposiciones (superposición de muchas fotografías) tomadas por el Telescopio Espacial Hubble, entre febrero y septiembre de 1999.