Observación Con Prismaticos


Los prismáticos son muy útiles cuando se desea observar objetos astronómicos grandes y brillantes. Gracias a ellos nos es posible distinguir la forma de los cráteres lunares. Pero sobre todo, y a pesar de la distancia que nos separa de la Luna, se puede observar el relieve de estos cráteres a lo largo del terminador, la línea de separación entre la parte iluminada y la parte oscura de la Luna. La impresión de relieve la producen los juegos de sombra y de luz en esta zona de la Luna donde la luz del Sol se refleja en un ángulo rasante. Este espectáculo, por su sencillez de observación, constituye una buena introducción a la observación de los astros.
Los prismáticos son muy prácticos para la observación de objetos difusos como las nebulosas y algunos pasos de cometas. La razón se debe a su naturaleza misma: los prismáticos no aumentan demasiado las imágenes, pero sin embargo ganan en luminosidad. Los objetos extensos se pueden ver en su totalidad gracias a su amplio campo visual (lo que puede no ser el caso de un telescopio), con una claridad y un contraste mucho más elevado que a ojo desnudo.


Practico - Accesible - Portátil

La nebulosa de Orión es sin duda una de las más luminosas y fáciles de localizar. Se sitúa en la constelación de Orión, una constelación bien visible en Verano, bastante grande y muy fácilmente identificable debido a su forma rectangular y a las tres estrellas que forman el “cinturón de Orión”. Se puede observar igualmente el montón de los Pléyades, un cúmulo estelar abierto compuesto de una quincena de estrellas y que podemos localizar prolongando una de las diagonales del rectángulo de Orión hacia el noroeste, encontrándose los Pléyades cerca de este eje.




También visible, en el hemisferio Norte, a finales de verano, otoño e invierno, otro espectáculo sorprendente por su extensión, y por su lejanía de la Vía Láctea, es la observación de la galaxia de Andrómeda. Desde nuestras latitudes, lamentablemente es muy complicado ver a esta joya, ya que esta muy rasante al norte, que en muchos casos, se ve opacada por la contaminación lumínica, y el grosor de la Atmosfera al estar , muy cercano al horizonte.



En el hemisferio Sur, que es nuestro caso, podemos ver la zona cercana a la cruz del sur, y sus alrededores, en donde se encuentran varios cúmulos abiertos, y nebulosas, hermosos, mucho mas desde el campo.






Elección de los prismáticos



Sus características están determinadas por dos números: el primero indica los aumentos, el segundo el diámetro de las lentes de delante, o abertura. Un observador de astros le podrían convenir más unos de 10x50.



Consejos sobre técnicas de observación
Es muy recomendable fijar el prismático a un trípode (uno de fotografía, por ejemplo) para afirmarlo, asegurar una observación cómoda y ayudar al observador a no perder el campo del objeto. Algunos modelos de prismáticos vienen equipados con un gancho para trípode para fijarlo fácilmente, pero un poco de cinta adhesiva hace el trabajo en un segundo. Ajuste los prismáticos para obtener la mejor imagen posible enfocando y ajustando la distancia entre los oculares para que se ajusten a sus propios ojos. Si usted usa anteojos para el astigmatismo, probablemente querrá dejárselos puestos. Si no es así, debería poder enfocar bien los prismáticos sin necesidad de usar sus anteojos.

NUNCA intente observar el Sol con prismáticos. Existen filtros solares especiales para binoculares, pero son difíciles de encontrar. En observación directa, el poder de la luz concentrada quemaría sus ojos irreparablemente. Un ejemplo similar a lo que ocurre sería prender un fuego con una lupa en un papel o en un trozo de madera.





COMO HACER UN BUEN FOCO

Nuestros ojos en tienen diferencia de foco, por lo que los prismáticos tienen dos focos diferentes: el tambor principal y un foco del ocular derecho. Como cualquier instrumento, los prismáticos se pueden usar básicamente de dos formas, Bien o Mal. La forma correcta de realizar un enfoque correcto que no denote falta de Nitidez es la siguiente.



A - Cierre el ojo derecho, y con el izquierdo busque el foco deseado con la rueda de enfoque.
B - Se cierra el ojo izquierdo y se abre el derecho. Ahora el foco deseado se busca con el foco del ocular derecho.





El Sol 
Es posible proyectar la imagen del Sol sobre una pantalla sostenida adecuadamente o sujeta por detrás de los oculares de los prismáticos. Así pueden verse las manchas solares, aunque no demasiado bien y yo no recomendaría la observación solar sin telescopio. No mire nunca directamente, bajo ninguna circunstancia, ni siquiera usando un filtro oscuro ni cuando el Sol se encuentra bajo y parece absolutamente inofensivo.

La Luna 
Aquí los ojos no corren peligro. Pueden verse muchos detalles lunares, desde los mares a las montañas, pasando por valles, cráteres y hendeduras. Los detalles se aprecian tanto mejor cuanto más próximos al terminador, y no olvide armarse de un poco de paciencia para orientarse en las primeras observaciones. Utilice la mayor potencia que le sea posible.

Los planetas 
Mercurio puede detectarse fácilmente después del ocaso y antes de la salida del Sol, pero no haga un barrido con los prismáticos hasta que no se haya puesto completamente el Sol o después de que haya salido. Con X20 pueden adivinarse las fases pero no es nada fácil.

Venus 
Muestra sus fases, fácilmente visibles excepto cuando se encuentra próximo a su fase llena.

Marte
Es un disco rojo pequeño sin más detalles. Pero bello igualmente.

Júpiter 
Se muestra como un disco evidente. No se ven detalles de superficie, pero sí debe ser posible observar con buenos prismáticos los satélites galileanos; a mayor potencia mayor probabilidad de éxito.
 
Saturno
Los anillos de se encuentran fuera del alcance de los prismáticos, al igual que los satélites, con la posible excepción de Titán, pero sí le será posible detectar algo raro en la forma del planeta, siempre que el sistema de anillos esté completamente abierto, cosa que ocurrirá en los primeros años del siglo que viene.

Urano
Es fácilmente visible y con X12 o más se podrá ver lo suficiente como para apreciar que no se trata de una estrella.

Pueden encontrarse Neptuno y algunos de los asteroides, pero parecerán estrellas y la única manera de identificarlos será basándose en su lento desplazamiento de una noche para otra. Plutón queda completamente fuera del campo de los prismáticos.

Cometas
Pueden verse con prismáticos cuando son brillantes y con ellos pueden seguirse detalles de la cabeza y de la cola mientras van cambiando, cosa que ocurre a veces con bastante rapidez. Para ello lo mejor es una potencia relativamente grande, digamos XI2. La caza de cometas es un pasatiempo en el que los aficionados han obtenido muchos éxitos; lo que se necesita para ello son una potencia baja y una abertura lo mayor posible.

Satélites artificiales

Pueden detectarse y fijarse sus posiciones, cronometrándolos cuando pasan cerca de las estrellas conocidas. Los meteoritos (así como las preciosas auroras, las luces zodiacales y otros brillos celestes) no son apropiados para la observación con binoculares.

Las estrellas
Los colores se distinguen bien, sobre todo cuando se trata de estrellas rojas. Pueden observarse muchas dobles, para lo cual debe usar un par de pocos aumentos; si se trata de dobles con componentes más próximas entre sí, debe utilizar potencias mayores. Al alcance de los prismáticos hay muchas variables y puede hacerse un trabajo científico de entidad llevando un registro de sus magnitudes, por estimación comparativa con estrellas no variables. Con los prismáticos puede también hacerse caza de estrellas novas, necesitándose entonces un campo tan amplio como sea posible, además de poseer un conocimiento enciclopédico del cielo. Las regiones más propicias son las de la Vía Láctea y las más próximas a ella, donde se produce la mayor parte de apariciones de novas.

Los cúmulos estelares son observables y numerosos, tanto abiertos como globulares. En el caso de cúmulos abiertos muy amplios como las Pléyades y Praesepe, utilice potencias bajas y campos amplios. Para cúmulos más débiles, incluyendo los globulares, los mejores resultados se obtienen con muchos aumentos.

Nebulosas y galaxias
Hay en buen número, y algunas, tales como la nebulosa de Orión y las Nubes de Magallanes son verdaderamente espectaculares. Aquí también depende la potencia a emplear del tamaño del objeto, contando además con su brillo superficial. Algunas galaxias, y muy especialmente el Triángulo Espiral, se ven bien con X7 pero son abiertamente huidizas para un pequeño telescopio. Los que posean un buen conocimiento del cielo pueden ir a la caza de supernovas en las galaxias exteriores; las posibilidades son pequeñas pero no inexistentes.

De modo que si no desea adquirir un telescopio o no puede afrontar ese gasto, adquiera un par de Prismaticos. Buenos Cielos!